Dios nunca pensé que escoger unos vaqueros llevara tanto tiempo,y fuera tan difícil.
Después de un rato cogí unos leggins vaqueros negros,y me apresure a bajar las escaleras.
Y ahí estaba el,tan guapo como siempre.
-Hola Caro.
-Damián
-Una cosa,¿con esa camiseta no vas a tener frío?.-dijo mirándome para el escote,otra vez.
-Si no te importa la cara la tengo un poco mas arriba,y otra cosa ¿aquí no se supone que hace siempre calor?
Dije intentado taparme,mientas el se acercaba cada vez mas.
-Es verdad a medias,de noche hace frío,anda toma mi chaqueta antes de que te congeles.
-Oye,tu tiene un cierto problema con el espacio vital de las personas.
-Solo con el tuyo,es que veo injusto que no lo quieras compartir conmigo.
-Siento no verlo así,pero como no te alejes,te voy a pisar la cara.
-No creo que puedas conmigo,por que si me pongo así-dijo mientras posaba su nariz contra mi nariz.
En ese momento salí corriendo hacia el claro donde habíamos estado por la mañana,no me hacía falta mirar para atrás para saber que venía corriendo conmigo,pero aun así lo hacía solo por seguir viéndole.
Cuando llegamos me tumbe en la hierba y el como no se tumbo encima mía,estábamos a punto de algo cuando llegaron una pandilla de chicos,alumnos de CH,y dijeron:
-Eres el puto amo Dam,lo reconozco ganaste el reto eres capaz de ligarte a una novata en menos de tres horas.
Lo saque de encima mía,mientras nos poníamos de pie le pegue semejante bofetón que no se como no le disloque la mandíbula.
-Toma apuesta,cabrón.-le dije mientras me daba la vuelta.
Estaba apunto de irme cuando lo oí.
-Caro....
-Caro cojones!.-le dije cabreada.
Después me acerque al grupo de chicos y les dije.
-Si os aburrís tanto como para hacer esos patéticos retos,es que no tenéis cerebro.
Mientras me alejaba del claro oí muchas cosas entre ellas felicitaciones y risas pero solo oí una de Damián diciendo-me que CH estaba por el otro lado,hice caso omiso de sus palabras, lo único que quería era alejarme de ese estúpido colegio y de sus estúpidos alumnos.En ese momento ví un árbol grande y con muchas flores,en su tronco apoyé mi espalda,y rodeando mis rodillas con mis brazos,me puse a llorar.Llevaba un rato cuando oí los jadeos de alguien que venía corriendo,cuando lo ví no lo podía creer,me había venido a buscar
La historia está muy interesante. ¡Sigue así! Eso sí, me ha llamado la atención que siendo ángeles, las Perfectas sean tan... asquerosillas jajaja
ResponderEliminarIré leyend poco a poco que voy bastante retrasada ;) Un beso y ánimo!